01 octubre 2018

Sospechas fundadas

En una entrada anterior hacíamos ya referencia a una posible depredación por avispas de las mariposas Papilio machaon: "...de la primera puesta, sobre un total de 14 oruguillas identificadas, todas desaparecieron de la planta en un intervalo escaso de 24 horas. Probablemente fueron depredadas por avispas." Pues bien, hoy nuestras sospechas han sido plenamente confirmadas. Hemos sido testigos del ataque por un par de avispas de una larva de mariposa. Posándose encima de ella, pese a que la oruga se ha intentando defender sacando sus osmeterios y retorciéndose, la avispa ha conseguido tirarla a la tierra donde ha sido una presa fácil de la voracidad de la misma.





Hemos escogido solo unas pocas fotos de la dramática secuencia a la que le falta la primera parte porque en ese momento no disponíamos de la cámara. Si como decíamos en la entrada de referencia: "Ya solo falta por unirse a la fiesta el icneumónido Trogus lapidator"; para nuestra sorpresa, el invitado ha sido Vespula sp.

Etiquetas: , , , , ,

Búsqueda personalizada

16 abril 2017

Polistes

La llegada de la primavera anuncia una nueva temporada de presumibles observaciones de gran interés entomológico. La subida de las temperaturas ha provocado un despertar de muchos durmientes que se han pasado el invierno hibernando. Es el caso de las avispas de la familia Vespidae, aunque en esta entrada nos referiremos al género más habitual en nuestro medio: Polistes.
Las avispas papeleras del género Polistes construyen sus nidos a base de una mezcla de fibras vegetales masticadas con la propia saliva de la avispa. El resultado suele ser un nido de número variable de celdas hexagonales abiertas hacia el suelo en lugares razonablemente guarecidos, por ejemplo, entre las tejas de las casas.


En estos días, hemos podido comprobar la ajetreada tarea de las futuras reinas en construir sus reducidas colmenas.


Polistes gallicus, denominada habitualmente como Polistes foederatus, es una especie bastante común de avispa europea muy difícil de distinguir de Polistes dominula, la avispa papelera europea, con la que se le suele confundir. Es por ello por lo que nosotros no le ponemos apellido.


Lo que sí podemos asegurar es que, a medida que va construyendo sus celdas, la trabajadora reina (algo solo habitual en el reino animal) va depositando un huevo en cada una de las celdas donde eclosionarán las futuras larvas encargadas del mantenimiento del enjambre.

Etiquetas: , , , , , , , ,

Búsqueda personalizada

17 agosto 2011

Y la avispa surgió

Hace aproximadamente un mes os dejábamos con la incógnita de qué se trataba durante la disección de una aparente agalla. Tres pupas de un himenóptero, indudablemente algún tipo de avispa, fueron preservadas para intentar que completaran su metamorfosis.



A los pocos días, incipientes cambios en la coloración de uno de los ejemplares nos indicaba que el proceso estaba vivo y que, efectivamente, se trataba de una avispa.



Liberarse del envoltorio en el cual ha podido empupar este ejemplar no resulta tarea fácil.



Pero cuando lo consigue, un imago característico, alado pero incapaz aún de volar, necesita un cierto tiempo para, en las condiciones normales de donde fue rescatado, horadar el nido que le albergó.




El característico primer segmento abdominal en forma de pequeña campana, nos permite establecer, prácticamente sin duda alguna, que se trata de la avispa alfarera Delta unguiculata.





Hemos leído por ahí que construye nidos solitarios con una única larva; pero como podéis apreciar aquí y en la entrada a la que hacíamos referencia, nuestra observación está más acorde con la referencia de Chinery y su Guía de los insectos de Europa (Ediciones Omega, 4ª ed., 2006).

Etiquetas: , , , , , , ,

Búsqueda personalizada

21 julio 2011

En apariencia una agalla

Recolectando hiedra para alimentar a los fásmidos, nos encontramos una estructura con la apariencia de una agalla.





Nuestra habitual curiosidad nos llevó a proceder a la disección de esta estructura para investigar lo que encerraba en su interior. La consistencia terrosa nos descartaba que se tratase de una agalla, como pudimos confirmar rápidamente al comprobar que no procedía de los tallos de la hiedra; si bien, contenía en su interior una fase larvaria de algún insecto.





A través de una lupa de aumento, se podían observar las características estructuras de un himenóptero prácticamente adulto, aunque se trate de una pupa a punto de completar la metamorfosis.





Cuatro cavidades inependientes de la aparente agalla albergaban a cuatro ejemplares, uno de ellos en fase aún de larva, la cual fue dañada sin querer durante la disección. Resulta imposible identificar de qué himenóptero se trata, aunque hemos procedido a preservar las pupas por si se produce una eclosión inesperada.





Nos inclinamos por algún tipo de avispa, alfarera o no, que haga su nido con barro aprovechando los tallos de la hiedra para dar mayor consistencia a su nido, pero como no sea que las pupas completen su metamorfosis, mucho nos tememos que nos quedaremos con las ganas de saber género y especie.

Etiquetas: , , , , , ,

Búsqueda personalizada

22 junio 2011

Lucha de titanes

Hace unos días pudimos observar uno de esos episodios de la Naturaleza inquietantes y de resultado aparentemente incierto. Una avispa quedó enredada en la tela de una pequeña araña. Fiel a su instinto y al aviso de que una presa había caído en su tela, la pequeña araña acudió presto para dar cuenta de ella. Su sorpresa debió ser mayúscula cuando se encontró con una avispa mucho mayor que ella.



Con cautela, la araña intentaba acercarse a la avispa para inocularle su veneno y así dejarla completamente inmóvil para iniciar su digestión externa.



A lo cual, lógicamente, la avispa no se prestaba y se debatía por desasirse de la tela y amenzaba a su vez a la araña con clavarla su mortífero aguijón. Resultaba una auténtica lucha de titanes en la que lo que faltaba era saber quién ganaría.



De algún modo, ambas consiguieron su objetivo: la araña consiguió clavarle sus quelíceros a la avispa; y ésta consiguió liberarse de la tela. Sin embargo, el resultado fue lamentable para ambas: la araña no pudo comerse a la avispa; y ésta, incapaz de volar por el veneno de la araña, deambuló torpemente durante unas horas hasta quedar paralizada y acabar muriendo.

Etiquetas: , , , ,

Búsqueda personalizada

16 octubre 2010

Identificando avispas

Aparentemente, todas las avispas son iguales. El pánico que suelen provocar estos himenópteros en las personas hace que no solamos detenernos unos instantes a mirarlas fijamente para intentar identificarlas. En mi experiencia, no he tenido nunca percance alguno con avispas excepto cuando me he topado por casualidad con un avispero. Las avispas son extremadamente agresivas cuando sienten su nido amenazado. Pero no es recomendable provocarlas.
Nuestras habituales dudas taxonómicas (no somos entomólogos) se han trasladado a la familia Vespidae, que incluye la subfamilia Eumeninae o avispas alfareras que no deben confundirse con las de la familia Sphecidae de las que nos hemos ocupado hace poco. De las que vamos a ocuparnos aquí es de las subfamilias Vespinae y Polistinae, avispas denominadas eusociales aunque incluyen géneros de avispas parásitas que ponen sus huevos en los nidos de otras especies.
Aunque las claves de identificación de los géneros y especies de avispas incluyen muchos detalles anatómicos, unos de los más interesantes son los que hacen referencia a la cabeza.



El clípeo, denominación que recibe la región de la cabeza que se encuentra entre la frente y el labro, esclerito que recubre la mandíbula, y la coloración de las antenas nos dan buena información en el caso de las avispas.



Vespula vulgaris (avispa común) necesita de otros detalles taxonómicos para distinguirse de Vespula germanica (avispa alemana), ambas con la base de las antenas negra.
Pero las más habituales por la zona donde vivo son Polistes gallicus o avispas papeleras por sus característicos nidos a modo de "sombrilla" sin envoltura protectora.





Hacen sus nidos en cualquier parte, como en la foto superior aprovechando el interior de un buzón o una viga de una casita de madera. Ahora sabemos que el ejemplar de la primera foto utilizado para ilustrar la anatomía de la cabeza de la avispa es Polistes gallicus y no Dolichovespula sylvestris como suponíamos en otra ocasión.
Los nidos de las avispas del género Dolichovespula son esféricos y colgantes, como este que descubrimos a principios de primavera en un trastero cuyas vigas están decoradas con mi antigua colección de latas de cerveza.



El nido contenía un ejemplar muerto de avispa que no procedimos a identificar en aquél momento.





Las que se identifican a simple vista por su gran tamaño son Vespa crabro o avispón, como este ejemplar rescatado de perecer ahogado en el bebedero del perro hace unos días y que anida aprovechando pequeñas cavidades en los muros o en los huecos de los árboles.



Aunque todas las avispas se parecen enormemente a simple vista, resulta interesante apreciar las diferencias no solo morfológicas de las diferentes especies.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , ,

Búsqueda personalizada

24 julio 2010

Disecando el nido

El hallazgo reciente de un nido de un tipo de avispa excavadora del género Sceliphron (familia: Sphecidae) que construye nidos de barro incluso dentro de las casas, y sobre el que ya hemos publicado una entrada con anterioridad, ha despertado nuestra habitual curiosidad por saber lo que estaba sucediendo en su interior. La rotura de uno de los estuches de forma accidental había permitido que una larva saliese al exterior.





Como publicábamos entonces, se trata de un depredador de arañas a las que paraliza con su picadura para que sirvan de alimento a la larva dentro del nido. Construye nidos de barro individuales, para cada una de sus larvas, pero unidos unos a otros en lugares remotos o poco accesibles. La apertura de uno de esos estuches nos mostró su interior relleno de arañas inmovilizadas.



No hemos podido precisar cuántas arañas precisa esta avispa por nido debido a que la voraz larva, dando buena cuenta de ellas, crece en la medida en la que disminuyen el número de integrantes de la despensa, pero, en cualquier caso, son bastantes las que debe necesitar.



Como la avispa va construyendo los diferentes nidos, cazando arañas y poniendo un huevo en cada estuche, el abundante número de estos nos permite comprobar los diferentes estadios en que se encuentran las diferentes larvas durante su metamorfosis completa u holometábola. Incluso, como el ejemplar de la fotos siguiente, procediendo en plena muda larvaria.



Una vez que la larva ha devorado todas las arañas disponibles, procede a transformarse en pupa.



Como es lógico pensar, los estuches más inferiores deben encontrarse en una fase más avanzada de su metaformosis y como la avispa, para ahorrar barrillo, aprovecha la propia superficie sobre los que los construye, dos de esos estuches, íntegros, con una pupa cada uno, han sido preservados para el momento en que emerja el adulto para la identificación exacta de la especie, así como sobre el momento en que esto se produzca (probablemente Sceliphron destillatorium).



Es de suponer que invernan en este estado hasta la primavera próxima en que surjan los adultos para iniciar un nuevo ciclo vital.
Para un experto en arañas, sería fácil identificar las especies sobre las que depreda este tipo de avispa, pero no es mi caso. De las diferentes especies recuperadas del interior de los estuches, una de las más frecuentes son unas de un abdomen voluminoso de tonalidad verdosa.



Estas otras, también frecuentes en los estuches, no ofrecen ninguna duda, se trata de las pequeñas araña cebra (Salticus scenicus) en el centro de la foto.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

Búsqueda personalizada

25 septiembre 2008

Avispón

Pese a ser bastante frecuentes, nunca habíamos coincidido un avispón y mi cámara. El avispón (Vespa crabro) es la avispa de mayor tamaño que existe: entre 25 y 35 milímetros.
Las reinas nacidas durante el otoño se aparean e hibernan hasta la primavera siguiente en que formarán una colonia. La hibernación se produce dentro de árboles con madera podrida o debajo de la tierra. En primavera, ella sola, iniciará la formación de un nido generalmente en algún hueco de un árbol. Para el ciclo vital ver este interesante enlace.



El avispón europeo como se le denomina en Norteamérica, no se abalanza sobre los humanos a por la comida en las terrazas durante el verano, a diferencia de la molesta avispa común (Vespula vulgaris). En general, se trata de un himenóptero bastante tranquilo y poco agresivo, pese a su temible aspecto, salvo que se sienta amenazado él o su colonia.



Existen 10 subespecies de esta especie:

Vespa crabro crabro Linnaeus, 1758
Vespa crabro vexator Harris, 1776
Vespa crabro germana Christ, 1791
Vespa crabro crabroniformis Smith, 1852
Vespa crabro borealis Radoszkowski, 1863
Vespa crabro oberthuri du Buysson, 1902
Vespa crabro flavofasciata Cameron, 1903
Vespa crabro altaica Pérez, 1910
Vespa crabro caspica Pérez, 1910
Vespa crabro chinensis Birula, 1925

Como es fácil suponer, yo soy incapaz de decir que subespecie es el ejemplar de la foto.

Etiquetas: , , , , ,

Búsqueda personalizada

09 febrero 2008

Cuestión de agallas

En entradas anteriores, hemos hablado de avispas excavadoras y avispas alfareras (Sphecidae). Hoy vamos a hablar de otro tipo de avispas, las avispas de las agallas (Cynipidae). Las Agallas son estructuras de tipo tumoral producidas por una planta y que son inducidas por insectos u otros artrópodos, así como por nematodos, hongos o bacterias. Se trata de la respuesta del vegetal a la presencia del parásito; en el caso de las avispas, a los huevos puestos en dicha planta, lo que provoca un crecimiento anómalo de tejido que intenta aislar al intruso. Este tejido de nueva formación adquiere formas muy variadas según la planta y el parásito. Entre las plantas que más frecuentemente forman agallas, están los árboles del género Quercus.



Este es un ejemplo de agalla de la hoja de encina; se trata de agallas uniloculares cada una de las cuales contiene una única larva.



En cambio, esta agalla típica del roble, conocida vulgarmente como gallarita o gallarón, entre otros muchos nombres, es plurilocular y contiene en su interior diferentes larvas. Una curiosidad añadida consiste en que muchos de estos cinípedos alternan ciclos asexuados partenogenéticos, con ciclos sexuales, y, dependiendo de cada ciclo, forman agallas diferentes.
Por esta época del año, la mayoría de las gallaritas han caído al suelo y esperan abrirse para liberar los imagos. Nosotros hemos seccionado una.



Si nos fijamos detenidamente, se pueden apreciar unos cuantos insectos en su interior. No obstante, hemos liberado un imago, completamente adulto, que, como podeis apreciar, se asemeja más a una hormiga que a una avispa. Debería tratarse de un ejemplar de Cynips coronatus, que es la avispa que induce este tipo de agallas, pero tengo mis dudas. Hay otros muchos insectos que parasitan a su vez las agallas, lo que dificulta enormemente su identificación. O dicho de otro modo, nunca sabremos a priori lo que vamos a encontrarnos dentro de una agalla.

Etiquetas: , , , , , ,

Búsqueda personalizada

05 enero 2008

Más sobre avispas excavadoras: el nido en casa

Preparando una entrada diferente, he hecho un hallazgo insólito; aunque no tanto. En el post anterior hablábamos de una familia de himenópteros, Sphecidae, conocidas también como avispas excavadoras. No obstante, no todos los integrantes de esta familia son excavadoras, esto es, anidan en el suelo. A algunos integrantes podríamos calificarlos de avispas alfareras. El género Sceliphron (familia: Sphecidae) construye nidos de barro incluso dentro de las casas. Se trata de un depredador de arañas que paraliza para alimentar a la larva dentro del nido. Construye nidos de barro individuales, para cada una de sus larvas, pero unidos unos a otros en lugares remotos o poco accesibles.



En mi casa, en el campo, tienen preferencia por algunas zonas ocupadas por libros de poco uso. Hoy he descubierto este nido del que, como puede apreciarse, han salido ya las avispas adultas, excepto en dos celdas.



Una disección cuidadosa nos ha permitido fotografiar una malograda crisálida, en cuyo interior se aprecia el insecto.



Una foto de un ejemplar adulto (Sceliphron destillatorium) podemos contemplarla en este enlace.

Etiquetas: , , , , , ,

Búsqueda personalizada